Los alineadores invisibles se emplean en tratamientos de ortodoncia y están diseñados para corregir la posición de los dientes. Al tratarse de tratamientos prolongados, es fundamental mantener una limpieza adecuada para preservar la higiene oral, evitar malos olores, tinciones y reducir el riesgo de acumulación de biofilm (placa bacteriana) sobre el propio alineador.
Por qué es importante limpiar bien los alineadores
Los alineadores están en contacto directo con dientes y encías durante muchas horas al día. Si no se limpian de forma correcta, pueden actuar como una “cámara” que retiene placa y restos, favoreciendo problemas como halitosis, inflamación gingival y un aumento del riesgo de caries en pacientes susceptibles (especialmente si hay consumo frecuente de azúcares o mala higiene).
Además, ciertos hábitos de limpieza pueden deteriorar el material y afectar a su ajuste, lo que puede traducirse en incomodidad, microfisuras, pérdida de transparencia o incluso deformación.
Errores frecuentes al limpiar alineadores invisibles
1) Usar el mismo cepillo y pasta dental que para los dientes
Los alineadores requieren un cuidado específico. No se recomienda utilizar el mismo cepillo con el que se limpian los dientes ni aplicar directamente pasta dentífrica sobre el alineador.
Motivo: muchas pastas contienen abrasivos diseñados para arrastrar manchas del esmalte. En un material plástico pueden producir micro-rayaduras que, con el tiempo, favorecen la retención de placa y la aparición de aspecto mate u olor.
2) Cepillarlos con un cepillo demasiado duro o con productos inadecuados
Para una higiene correcta, la doctora Leire Boccio recomienda limpiar los alineadores con jabón de pH neutro y un cepillo más suave que un cepillo dental convencional.
Evita el uso de productos agresivos o “caseros” sin indicación profesional (por ejemplo, limpiadores no pensados para uso oral o sustancias que puedan dejar residuos). Lo importante es combinar arrastre mecánico suave y un producto compatible con el material.
3) Limpiarlos con agua caliente o hirviendo
Es un mito frecuente pensar que el agua caliente desinfecta mejor. Sin embargo, es una práctica incorrecta: los alineadores son de plástico y, aunque resistentes, el calor puede alterar sus propiedades.
Riesgo: el agua caliente puede provocar deformaciones o cambios en el ajuste, además de acelerar el desgaste del material. Para el aclarado, utiliza agua templada o fría.
Cómo limpiar los alineadores correctamente
- Lávate las manos antes de manipularlos.
- Al retirarlos, enjuágalos con agua templada o fría para eliminar saliva y residuos superficiales.
- Aplica jabón de pH neutro y frota suavemente con un cepillo blando dedicado solo a los alineadores.
- Aclara bien para que no queden restos de jabón.
- Guárdalos en su estuche cuando no los uses. Evita envolverlos en servilletas (se pierden con facilidad) y no los dejes expuestos al calor.
Si notas mal olor persistente, tinciones o un aspecto rugoso/opalino, coméntalo con tu ortodoncista: puede haber acumulación de biofilm o deterioro del material y conviene revisar tu rutina.
Señales de alerta: cuándo consultar
Consulta con tu profesional si aparecen alguno de estos signos:
- Dolor o inflamación de encías que no mejora.
- Sangrado frecuente al cepillarte.
- Mal olor recurrente pese a una higiene adecuada.
- Fisuras, deformación o pérdida de ajuste del alineador.
- Aumento de sensibilidad o aparición de manchas sospechosas en los dientes.


